Mantua fue fundado por náufragos italianos

Los Arroyos, cerca de Mantua, Provincia Pinar del Rio, Cuba. Foto: Google Earth

Mantua fue fundada en el 1605 por marineros italianos que habían naufragado en las las costas próximas al actual poblado en la Provincia Pinar del Río, la más occidental de las provincias de Cuba.

Arroyos de Mantua, Provincia Pinar del Rio, Cuba. Foto: Google Earth
Arroyos de Mantua, Provincia Pinar del Rio, Cuba. Foto: Google Earth

Fundada en el 1605 fue rebautizada el 1719 bajo el nombre de Guane del Norte. En 1866 se estableció como municipio. El asentamiento de Mantua es Monumento Nacional de Cuba. El municipio se divide en los barrios de Arroyos, Bartolo, Cabezas, Coronel Pozo (Lázaro), Fidel Pedraja, Guayabo, Macurijes, Mantua, Montezuelo y Pablo Suárez.

Según cuenta la tradición oral de los pobladores

El bergantín Mantua, al mando del Capitán Antonello Fiorenzano arremetió contra la muralla de arrecifes coralinos paralela a la costa Norte en los bajos del Archipiélago de los Colorados cuando trataba de explorar la cayería o alcanzar el litoral y comenzó a hacer agua; ante la evidencia del naufragio, los marinos abandonaron el navío en botes de salvamento y desembarcaron en un lugar próximo a Punta del Río. Después de explorar la zona, el grupo de náufragos se encaminó al surgidero de Los Arroyos, descubierto por una de sus avanzadillas.

Sobre los posteriores desplazamientos de los italianos en tierra firme, existen versiones divergentes. Una recoge que después de desembarcar se establecieron en el propio Surgidero de los Arroyos y levantaron un caserío al cual llamaron Mantua; mientras que otra versión asevera que los marinos náufragos continuaron internándose en el territorio hasta llegar a las proximidades del Hato de Ábalos, a una aldea nombrada San Lázaro, unos tres kilómetros más al Oeste del lugar que actualmente ocupa Mantua.

Según continúa describiendo la tradición oral, desde Los Arroyos o desde la aldea de San Lázaro, los náufragos decidieron fundar un nuevo pueblo, ya fuera por buscar mejores tierras de labranza o por algún otro motivo y se trasladaron hacia una hondonada a orillas del río más caudaloso de la comarca, rodeada de sabanas, fértiles vegas y colinas cuajadas de pinos. En este lugar edificaron un villorrio al cual llamaron Mantua; bien por el nombre del bergantín, bien por proceder los marinos de esa ciudad italiana.

Esta antigua leyenda transmitida en el tiempo por la tradición oral de este pueblo puede considerarse una realidad: la fundación de la villa de Mantua por navegantes procedentes de la península itálica que el azar trajo a estas tierras.