Estados Unidos advierte a China por interferencia en el Hemisferio Occidental

La receptividad por parte del gobierno de El Salvador de una aparente interferencia de China en la política interna de un país del Hemisferio Occidental es de gran preocupación para Estados Unidos y dará lugar a una re-evaluación de nuestra relación con El Salvador.

Mensaje chino al mundo Dibujo de Osval-Cuvi
Mensaje chino al mundo Dibujo de Osval-Cuvi

Declaración de la Secretaria de Prensa sobre El Salvador

La Casa Blanca | Oficina de la Secretaría de Prensa – Agosto 23 del 2018

El Martes, el gobierno de El Salvador anunció que descontinuaría sus relaciones diplomáticas de décadas con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con Beijing. Los líderes del partido de gobierno de El Salvador han tomado esta decisión, la cual tendrá implicaciones para las próximas décadas, de una manera no transparente y a tan solo unos meses de terminar su mandato. Esta es una decisión que afecta no solo a El Salvador, sino también el bienestar de la economía y seguridad de toda la región de Las Américas.

Los países que buscan establecer o ampliar las relaciones con China para atraer inversiones estatales directas para estimular el crecimiento económico a corto plazo y el desarrollo de infraestructura, pueden verse decepcionados a largo plazo. En todo el mundo, los gobiernos se están dando cuenta que los incentivos económicos de China facilitan la dependencia económica y dominación, no un trabajo en conjunto.

Estados Unidos continuará oponiéndose a la desestabilización de la relación entre ambos lados del Estrecho por parte de China y la interferencia política en el Hemisferio Occidental.

Original information in English

FOREIGN POLICY | Statement from the Press Secretary on El Salvador
Issued on: August 23, 2018

On Tuesday, the Government of El Salvador announced it would discontinue its decades-long diplomatic relations with Taipei in favor of establishing diplomatic relations with Beijing. The leaders of El Salvador’s governing party have made this decision, which will have implications for decades to come, in a non-transparent fashion only months before they leave office. This is a decision that affects not just El Salvador, but also the economic health and security of the entire Americas region. The El Salvadoran government’s receptiveness to China’s apparent interference in the domestic politics of a Western Hemisphere country is of grave concern to the United States, and will result in a reevaluation of our relationship with El Salvador.

Countries seeking to establish or expand relations with China in order to attract state-directed investment that will stimulate short-term economic growth and infrastructure development may be disappointed over the long run. Around the world, governments are waking up to the fact that China’s economic inducements facilitate economic dependency and domination, not partnership.

The United States will continue to oppose China’s destabilization of the cross-Strait relationship and political interference in the Western Hemisphere.

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