Quién fue José López Vilaboy

Jose Lopez Vilaboy Presidente de Cubana Airlines en la ceremonia de partida del vuelo inaugural sin escalas de La Habana a Nueva York

El Gobierno de Estados Unidos activó el Título III de la Ley Helms-Burton, otorgando el derecho a presentar reclamos judiciales contra aquellos que han estado traficando con propiedades robadas a sus dueños legítimos por el régimen Castrista en Cuba.

José López Vilaboy (al centro), Presidente de Cubana Airlines, en la ceremonia de bienvenida del vuelo inaugural sin escalas de La Habana a Nueva York
José López Vilaboy (al centro), Presidente de Cubana Airlines, en la ceremonia de bienvenida del vuelo inaugural sin escalas de La Habana a Nueva York

José Ramón López, quien es el hijo del hombre de negocios cubano José López Vilaboy, afirmó que antes de 1959 las propiedades de su padre incluían el Aeropuerto Rancho Boyeros, Cubana Airlines, el Hotel Colina y otras propiedades. No son estas abundantes palabras sino pinceladas para descubrir el retrato de un formidable hombre de negocios y patriota Cubano velado por la propaganda castrista.

A López Vilaboy se le atribuían 22 compañías en las que se desempañaba como propietario o accionista. Cobraba 10 000 pesos mensuales por su condición de director-propietario del periódico Mañana, se le registra como el mayor destinatario de los financiamientos del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes).

Cuando salió de Cuba, en enero de 1959, López Vilaboy tenía intereses también en el Banco para el Fomento Agrícola e Industrial de Cuba (Banfaic). A comienzos de la década de 1950, los papeles del Banco Nacional de Cuba muestran que Vilaboy tenía intereses también en el Banco de Fomento Comercial, en el que López Vilaboy era el mayor accionista.

Seiscientos mil pesos otorgó el Bandes a López Vilaboy para el financiamiento del Hotel Jagua, de Cienfuegos. Más de cuatro millones para el Aeropuerto de Rancho Boyeros. Diez millones para la Financiera del Fósforo. Le concedió 23 millones para Cubana de Aviación, compañía en la que tenía una posición privilegiada.

López Vilaboy publicó en Puerto Rico, en 1973 el libro Motivos y culpables de la destrucción de Cuba, calificado como un libro histórico, en el que el autor precisa que era, junto con el alcalde habanero Justo Luis del Pozo, uno de tantos que aconsejaba al último Presidente electo de Cuba.

En las páginas de Motivos y culpables Vilaboy conceptúa a Machado como un gran presidente y dice que la revuelta que lo derrocó fue el inicio de nuestras desgracias. A Eduardo Chibás lo describe como a un loco, histérico, mal amigo, un fanático enfermizo de la publicidad. El coronel Joaquín Casillas es para él uno de los más rectos y capaces militares… fusilado, al igual que el comandante Sosa Blanco, por el gran delito de cumplir con su deber.

López Vilaboy reprocha al Presidente John F. Kennedy no haber aprovechado la Crisis de los Misiles, en Octubre del 1962, para haber liquidado de una vez al gobierno ilegitimo de Fidel Castro.
Digna de admiración es para cualquier Cubano la valoración que este ilustre y exitoso hombre de negocios hace en su libro sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. “No hay dudas que el país más amigo de Cuba, desde la Guerra de Independencia, ha sido Estados Unidos- escribe Vilaboy. Una trayectoria de amistad ha precedido la conducta de esa gran nación a través de la Historia.”

Toda la fortuna y lo que es más importante, la obra de José López Vilaboy le fue robada en el 1959, cuando Fidel y Raúl Castro usurparon el poder en Cuba y se dedicaron a asesinar masivamente a decenas de miles de Cubanos por su propia mano o utilizando los recursos del asesino y aventurero Argentino Ernesto “Che” Guevara.

Hasta que por fin aquella gran nación a la que él elogiara con sumo acierto decidiera tomar acción legal mediante la Ley Helms-Burton, contra los forajidos en el poder en la Cuba que tanto amaba y en la que tanto construyó López Vilaboy, y al menos devolverle a los herederos de López Vilaboy, lo que legítimamente les pertenece.