EE. UU. trabaja para derrotar el espionaje y el robo de China

WASHINGTON—China es el principal adversario de Estados Unidos y su capacidad para robar la propiedad intelectual estadounidense es una parte importante de esa amenaza. Pero la administración Trump está desarrollando las herramientas para contraatacar.

Este fue el mensaje de dos funcionarios de la administración en un foro del Grupo de Expertos de Seguridad Nacional, organizado en el Wilson Center el 17 de enero.

El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Chad Wolf, dijo que China “sigue siendo nuestro adversario estratégico más importante y persistente”.

Haciendo eco de lo que ahora se está convirtiendo en un mantra en los círculos políticos y de gobierno, China, dijo el secretario, “está llevando a cabo un esfuerzo a largo plazo, de todo el país, para amenazar y socavar a Estados Unidos”.

Sin embargo, Wolf hizo una concesión a la relación económica entre Estados Unidos y China, al decir que “valoramos nuestra asociación con Beijing para promover la prosperidad mundial”, reconociendo tácitamente el Acuerdo Comercial de Primera Fase entre Estados Unidos y China que se firmó en la Casa Blanca justo dos días antes de sus declaraciones.

Pero no  anduvo con rodeos al describir la amenaza de China.

“Usando medios encubiertos y abiertos”, dijo, “China trabaja para amenazar el poder y la dominación de Estados Unidos desde dentro del sistema”.

El secretario citó los esfuerzos de China en el mundo académico, las comunidades científicas y Silicon Valley como ejemplos en los que los “malos actores” chinos deben ser considerados “responsables”.

La rama ejecutiva contraataca

Wolf describió en términos generales las acciones que la rama ejecutiva del gobierno de Estados Unidos está tomando para contrarrestar la influencia china.

El propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está utilizando sus herramientas reguladoras, así como sus “autoridades, datos y misiones únicas” para bloquear los esfuerzos de China.

El Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos, conocido como CFIUS, también juega un papel.

El CFIUS revisa los acuerdos que involucran la inversión extranjera en Estados Unidos, incluyendo los acuerdos de bienes raíces que involucran a los extranjeros, específicamente con el propósito de determinar el impacto que la inversión podría tener en la seguridad nacional de Estados Unidos.

Es un comité inter agencial que incluye a los jefes del Departamento del Tesoro, quienes lo presiden, así como a los Departamentos de Seguridad Nacional, Comercio, Defensa, Estado y Energía, y a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y de Política de Ciencia y Tecnología, entre otros.

Wolf y sus colegas del CFIUS pronto tendrán herramientas adicionales a su disposición.

En 2020 entrarán en vigor importantes reformas al CFIUS, como resultado de la Ley de Modernización de la Revisión del Riesgo de Inversión Extranjera de 2018 (FIRRMA).

Las disposiciones de FIRRMA no sólo “codifican ciertas regulaciones y prácticas del CFIUS”, sino que también “amplían la jurisdicción del CFIUS para cubrir varias transacciones previamente descubiertas”, según un boletín proporcionado por el bufete internacional Skadden.

Wolf describió las ineficiencias operativas del DHS que descubrió cuando asumió el cargo más alto.

“Encontré que cada componente que se ocupaba de la amenaza china en su propio silo… quizás no coordinaban tanto como podían en todo el Departamento”, admitió con franquesa.

“Un enfoque aislado no es eficiente”, dijo.

Desde entonces, los nuevos protocolos y prioridades de planificación estan ayudando al Departamento a identificar y abordar las amenazas de China, “para asegurarse de que estamos en posición de responder a cualquier amenaza rápidamente”.

Amenazas internas de China

El asistente del fiscal general John Demers también se ha pronunciado sobre la amenaza china.

Demers está a cargo de la división de seguridad nacional del Departamento de Justicia, dirigiendo además la Iniciativa China del Departamento.

La Iniciativa China del Departamento de Justicia se estableció en 2018, “en el contexto de hallazgos previos de la Administración en relación con las prácticas de China”, según una hoja informativa del Departamento.

La Iniciativa del Departamento de Justicia refleja la prioridad estratégica del Departamento de contrarrestar las amenazas de China a la seguridad nacional y refuerza la estrategia general de seguridad nacional del presidente.

Contrarrestar las amenazas a la seguridad nacional de China es una “prioridad estratégica” para el Departamento de Justicia, dice.

Es importante destacar que la Iniciativa China es un punto clave que apoya la estrategia general de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos Donald Trump.

“Se centra en varios aspectos del comportamiento maligno chino, pero lo más importante es el espionaje económico”, dijo Demers sobre la iniciativa.

China “está robando todo, desde la tecnología del maíz y el arroz hasta el revestimiento sin BPA de su botella de agua, pasando por la tecnología de los aviones comerciales”, afirmó.

Sin embargo, en estos días, aunque el robo de propiedad intelectual por medio de la actividad cibernética sigue ocurriendo, son las amenazas internas de los servicios de inteligencia chinos las que están contribuyendo a la mayoría de los casos que el Departamento de Justicia ha estado manejando durante el último año y medio.

Lo que los servicios de inteligencia chinos “hacen realmente bien”, dijo Demers, “es obtener información de la gente”.

“Tienen las herramientas, las habilidades, la experiencia, y si quieren sacarte un secreto militar, eso es lo que usarán para intentarlo. Si quieren sacarte un secreto económico, usarán esas mismas herramientas y amenazas”, profundizó Demers.

Demers puso el caso de Micron como ejemplo de los beneficios para una empresa de contactar y cooperar con el gobierno de EE. UU. desde el principio en un caso de sospecha de robo de propiedad intelectual.

Micron Technology es una empresa líder en semiconductores que se especializa en tecnología de almacenamiento de memoria.

En su conjunto de productos se incluyen componentes para la memoria dinámica de acceso aleatorio, conocida como DRAM. Al momento de hacerse cargo del caso, Micron era la única empresa estadounidense que fabricaba DRAM.

China no tenía DRAM y, según el anuncio del Departamento de Justicia de la acusación del 1 de noviembre de 2018, el gobierno chino ya había identificado el desarrollo de DRAM como “una prioridad económica nacional”.

El caso terminó acusando a una empresa estatal china, a una empresa taiwanesa y a tres individuos de conspiración por “robar, transmitir y poseer” secretos comerciales y conspiración para cometer espionaje económico, entre otros delitos.

En un simpático giro para los fiscales, Demers dijo que el Departamento de Comercio de Estados Unidos pudo poner a la empresa china que había robado la tecnología en una lista de entrada denegada.

Esto significa que la empresa china infractora no puede importar de Estados Unidos las herramientas que necesita y que le permiten fabricar las piezas para las que robó la tecnología, dijo Demers.

“No estamos tratando de poner al ladrón en la cárcel… lo cual puede no ayudarles como empresa si, mientras tanto, esa otra empresa ha robado su tecnología y está fabricando un producto para reemplazarla en el mercado”, añadió Demers.

“Si los atrapamos lo suficientemente pronto, podemos evitar que el daño ocurra”.

Descubre

El macabro negocio multimillonario que está financiando al régimen comunista en China


ACLARACIÓN IMPORTANTE: ReporteroCubano.Net no necesariamente comparte las opiniones políticas que se expresan en los artículos tomados de otros medios de información. | Visite la fuente para más información