Travesía del Canal de La Florida

En realidad no es un acto de valentía. Cuando estás en la costa no puedes reconocer el peligro el cual te va a sobrevenir más tarde. Es temeridad; un acto temerario. Salimos antes de la medianoche desde un lugar próximo al Túnel de La Habana. El lugar se llama Playa del Chivo y está entre el túnel y la Habana del Este.

La Habana, vista desde La Playa del Chivo al Este del Túnel de la Bahía
La Habana, vista desde La Playa del Chivo al Este del Túnel de la Bahía. Foto: Snirr

Blas Anaya
Yo atravesé el Canal de la Florida en una balsa. Llegué a los Estados Unidos muy cerca de donde tú vives.

Ivonne
Sabes a veces he visto balseros acabados de llegar. ¡Qué feliz me siento cuando los veo! Traté de hablarles y darles algún dinero cuando los vi pero la policía no me dejó acercarme.

Blas Anaya
Lástima que no te vi cuando llegué ahí a la costa. Te habría dado un inmenso abrazo. Sólo estuvimos en el agua 48 horas. Navegamos a vela.

Ivonne
¡Wow, qué rápido!

Blas Anaya
Excepto por la balsa italiana, una balsa de playa, la vela, la brújula y los remos los fabriqué yo.

Blas Anaya
El de alante soy yo

Ivonne
¡Oye qué bien! Yo vine por el Mariel, porque ya no podía aguantar la represión e injusticia de los desgraciados comunistas, y gracias a Dios salí con mis hijas y la familia.

Blas Anaya
Gracias a Dios
¿Quieres que te cuente brevemente cómo fue la travesía?

Ivonne
Parece un sueño que hayas podido llegar en esa balsa tan pequeña. Si cuéntame…

Blas Anaya
En realidad no es un acto de valentía. Cuando estás en la costa no puedes reconocer el peligro el cual te va a sobrevenir más tarde.

Ivonne
No es valentía, es desesperación.

Blas Anaya
Es temeridad; un acto temerario. Salimos antes de la medianoche desde un lugar próximo al Túnel de La Habana. El lugar se llama Playa del Chivo y está entre el túnel y la Habana del Este.

Ivonne
Yo sé a mí también me pasó con mis hijas, tan chiquitas. Fui temeraria al ver tantos hermanos morir en el intento de salir.

Blas Anaya
Sí, fuiste temeraria. Es bueno reconocerlo; aunque esta hora ya no da mucha manteca. Toda la odisea de la vida es una temeridad.
Voy a hacer un paréntesis para decirte este dato histórico.

Ivonne
Si, me asusté mucho por mis hijas, todo el mundo gritando histéricos y los Guarda Costas cubanos tratando de nos, creo si hubiera sabido eso nunca me hubiera lanzado a irme.

Blas Anaya
Exacto por eso te dije que cuando se comienza el viaje en la costa uno no sabe los peligros que le sobrevendrán luego…
Siguiendo con el asunto del viaje…

Ivonne
Así es.

Blas Anaya y uno de sus sobrinos llegando a tierras de libertad cerca de Sombrero Light en Los Cayos de La Florida USA
Blas Anaya y uno de sus sobrinos llegando a tierras de libertad cerca de Sombrero Light en Los Cayos de La Florida USA. Los temores del tío Blas resultaron injustificados en el caso del buque mercante Canadiense capitaneado por el Cubano Rolando García quien rescató a la pareja de semi-náufragos y los entregó sanos y salvos al Coast Guard de los Estados Unidos. Era Agosto del 1989.

Blas Anaya
Cómo notarás para mí se trataba de un viaje.
Esta ruta que los Cubanos hacen a menudo entre la isla mayor de Cuba y la Península de la Florida, o los cayos de la Península de la Florida, fue una ruta muy empleada por los aborígenes hace más de 500 años.

Ivonne
Que interesante

Blas Anaya
Así es que lo primitivos navegante entre 500 y 1000 años atrás en el en el Caribe.
Perdón a veces faltan los signos de puntuación porque Kia no los escribe.

Ivonne
Ok te entiendo.

Blas Anaya
Ellos para navegar se guiaban sobre todo por señales que actualmente el hombre no distingue con facilidad sin instrumental.

Ivonne
Como la brújula.

Blas Anaya
Los aborígenes durante el día se guían por elementos básicos de la naturaleza que son muy confiables.
Durante la noche despejada es por supuesto insustituible la guía de las estrellas.
Nosotros de día podíamos ver la brújula pero de noche no la veíamos. Por suerte veíamos las estrellas.

Ivonne
Entonces veían las estrellas. Pero de noche, ¡qué miedo!

Blas Anaya
De noche el océano Es apacible agradable amigo

Ivonne
Yo sé pero, oscuro…

Blas Anaya
La mar es como una formidable mujer; si le gustas, ella te es cariñosa, tierna y te protege.

Ivonne
Para mí la mar o el mar es lo máximo. Creo no podría vivir lejos de ella.

Blas Anaya
Así es que nos lanzamos antes de la media noche desde la playa de El Chivo.
Y en un comienzo debimos remar con dos remos sin levantar la vela para evitar que los guardias en la costa nos vieran con los reflectores que ponen tarde en la noche.
Muchos en Cuba no saben que ellos van después de la medianoche e instalan esos poderosos reflectores junto a la costa para alumbrar hacia afuera a ver quién andaba por allí.

Ivonne
No lo sabía.

Blas Anaya
Cuando instalaron los reflectores vimos que el rayo de luz pasaba bien por arriba de nosotros.

Ivonne
Qué suerte!

Blas Anaya
Entonces decidimos izar la vela para ir más rápido.

Ivonne
Bueno…

Blas Anaya
Por suerte era una noche típica de terral y sin luna. Así es que el viento soplaba desde tierra hacia el mar, lo que nos dio un favorable impulso para alejarnos rápidamente.

Ivonne
Menos mal que el viento estaba a favor de ustedes.

Blas Anaya
Toda esa noche estuvimos sorteando un mercante que se encontraba al pairo frente a la Bahía de La Habana.

Ivonne
Wow.

Blas Anaya
Le pusimos como nombre Carnaval porque estaba todo alumbrado. No podíamos acercarnos a él porque nos verían con la claridad de sus luces o con reflectores.
Al amanecer ya no veíamos el Carnaval.

Ivonne
Entonces…

Blas Anaya
Durante la mañana del primer día todavía veíamos la punta de las altas antena en tierra.
Ya al mediodía no veíamos nada de Cuba.
Navegábamos derivando un poquito hacia el Oeste, como si fuéramos para el Golfo de México, para contrarrestar la corriente del Canal que es desde el Oeste hacia el Este.
Creímos haber avanzado mucho durante el primer día.
Pero no teníamos esa seguridad porque no podíamos determinar nuestra posición para saber a qué distancia estábamos de algún lugar.
Así fue como que nos llegó la segunda noche.

Ivonne
Pero tenían la brújula.

Blas Anaya
Si teníamos una brújula muy precisa fabricada por mí personalmente.
Pero la brújula no da la posición. La brújula sólo permite ir en el rumbo correcto.
Ya durante el primer día, de día, durante el día de sol, pudimos ver muchas cosas interesantes sobre el Canal de la Florida.

La primera cosa que me llamó poderosamente la atención fue ver mariposas volando sobre el canal.

Ivonne
Bueno…

Blas Anaya
Pues en determinado momento vino un pájaro y se posó en la balsa.

Ivonne
Para saludarlos y desearle buena suerte

Blas Anaya
Un pequeño pájaro parecido al tomeguín. Llegó desde el Norte y después de descansar siguió hacia el Sur.

Ivonne
Qué lindo aquí yo veo muchos pajaritos…

Blas Anaya
También era espectacular que desde la balsa se veía hacia abajo como si estuvieras mirando desde 10 pisos de altura.
El agua era perfectamente transparente.

Ivonne
Que belleza!

Blas Anaya
En determinado momento pasó un cardumen de peces por debajo de nosotros. ¡Eran dorados, miles de dorados!
Durante la segunda noche acerca de la media noche estuvimos casi por tropezar con un barco pesquero Cubano.

Ivonne
Wow !!!

Blas Anaya
Estuvimos tan cerca que oíamos las voces de las personas claramente y distinguíamos las palabras de la conversación.
Parece que ya está cansada tiene mucha imprecisión.

Ivonne
Quien? Kia?

Blas Anaya
Maniobramos con mucha suerte y nos alejamos del pesquero Cubano.

Ivonne
Qué suerte! Estaban bien protegidos.

Blas Anaya
(Si ella)
Si es otro punto muy interesante que otro día te voy a contar

Ivonne
Ok

Blas Anaya
Sobre como yo creo que mi madre me venía protegiendo en la travesía. Así es que el único trance que sufrimos durante la segunda noche fue el barco pesquero Cubano.
Durante el segundo día siguió haciendo buen viento para nosotros y la mar no rebasó 2 pies la ola.

Ivonne
Seguro que así fue. Ella siempre estuvo contigo todo el viaje.
Bueno.

Blas Anaya
Éramos dos navegantes uno era su hijo, que soy yo; el otro era uno de sus nietos..

Ivonne
Por suerte!

Blas Anaya
Ya durante el segundo día veíamos la nubasón sobre tierra en la Península por los Cayos de la Florida. Y sabíamos que eran los Cayos de la Florida.

Blas Anaya
Creo que es la única vez que mi oficio de historiador me ha servido para algo útil. Así y todo navegamos durante todo el día pero ya navegábamos rumbo Norte fijo.
En la tardecita distinguimos tres barcos frente a nosotros. Un primer barco mercante pasó no demasiado lejos de nosotros y siguió su rumbo. Un segundo barco mercante se fue alejando de nuestra trayectoria y desapareció. Más el tercer barco se acercó mucho a nosotros.

Blas Anaya
Y nos pasaron de largo. Pero vimos que se detuvo, y también pudimos notar que estaban dando marcha atrás.

Ivonne

Blas Anaya
Para contrarrestar la corriente que allí es muy fuerte. Así es que navegamos hacia el barco y nos acercamos a una de la de los lados. Ellos tomaron esa foto que viste ahí.

Ivonne
Bueno

Blas Anaya
Estábamos junto a Sombrero Light. Nosotros ya antes habíamos visto el faro.

Ivonne
Que emocionante!

Blas Anaya
Bajaron la escala real por la borda donde estábamos y nos acercamos y nos amarramos ahí. Los marinos bajaron para ayudarnos a subir la escala real.

Blas Anaya
Verás que sorpresa: era un barco canadiense. Habíamos visto su bandera porque veníamos desde atrás.

Ivonne
Que sorpresa

Blas Anaya
Y nosotros estuvimos próximo a no acercarnos al barco cuando vimos la bandera canadiense porque sabíamos el problema político entre Cuba y Canadá y que pudieran recogernos y entregarnos a Cuba.

Blas Anaya
Pero nos dimos cuenta que si se tratara de un barco canadiense desde el cual podían capturar nos y devolvernos Cuba. A esa hora no quedaba nada que hacer pues ellos habrían podido bajar un bote y capturar no de todo forma.

Ivonne
True

Blas Anaya
Y todavía peor fue ese momento para nosotros porque al acercarnos al barco esperábamos ser rescatado. Y cuando apenas empezábamos a subir la escala real Desde arriba una voz nos dijo en Cubano Suban para arriba muchachos son bienvenidos.

Ivonne

Blas Anaya
No eso, nos asustó mucho más. Creímos que habíamos terminado en una cárcel Cuba

Ivonne
OMG!

Blas Anaya
Y todo lo que pasó es que el capitán del barco era un cubano que hacía 20 años trabajaba para esa compañía canadiense.

Ivonne

Blas Anaya
Rolando García se llama
Al subir al barco nos dimos cuenta que estábamos como si fuera en Tierra Firme estábamos mareado
Todo fue maravilloso nos recibieron

Ivonne
Y entonces!

Blas Anaya
Nos recibieron como héroes. Nos regalaron ropa y zapatos y nos dieron comida.

Ivonne
Que amables y generosos fueron.

Blas Anaya
Así es. El capitán había perdido un hermano en El Canal; lo siento…

Ivonne
¡El pobre!

Blas Anaya
Es duro!

Ivonne
Me imagino que dolor para el

Blas Anaya
Ellos asesinaron a mi sobrina de 22 años y a mi sobrino nieto de 3 años en el Canal de la Florida

Ivonne
A ti te pasó eso

Blas Anaya
Termino luego…

Ivonne
Ok..

Blas Anaya
Ahora no puedo hablar. Este relato tocó un punto difícil…

Ivonne
Si, no puedo imaginar ese punto

Blas Anaya
Los que como yo perdonemos a los castristas, vamos a necesitar mucha fuerza…

Ivonne
Así es mi amigo, a mí nunca me pasado algo así, pero lo siento desde el fondo de mi corazón. Perdóname pues al yo vivir aquí en Los Cayos te hice recordar esa tragedia…

Blas Anaya
Nada Hay que perdonarte a ti querida

Ivonne. Por lo contrario gracias a ti por escuchar todas estas cosas tan terribles.

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