Terroristas cubanos en Argentina

Más de 35 años permanecieron desaparecidos los restos de dos cubanos que entrenaban a los terroristas en Argentina. Los restos de uno de ellos, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, fueron regresados a Cuba recientemente.

Terroristas asesinos cubanos ajusticiados en Argentina son reconocidos como mártires nacionales por el gobierno castrista Yaguajay Cuba Noviembre 1 del 2012
Terroristas asesinos cubanos ajusticiados en Argentina son reconocidos como mártires nacionales por el gobierno castrista. Yaguajay, Cuba ,Noviembre 1 del 2012

¿Qué puede esperarse de quienes se prestan para esta farsa?

Los dos cubanos estuvieron detenidos, como confirmaron varios testigos, en un destartalado taller que todavía puede encontrarse en la Calle Venancio Flores 3519-21, esquina con Emilio Lamarca, en Floresta, Buenos Aires, Argentina, aunque lo que de verdad pasó allí quizá nunca se sepa totalmente, pero ya varios de los represores han sido juzgados y otros esperan por el juicio.

El Gobierno castrista los declaró desertores del Servicio Diplomático Cubano en Argentina a los dos agentes infiltrados y bajo este status los mantuvo por más de 35 años, pero la realidad era otra.

En la madrugada del 9 de agosto de 1976 entraron a Automotores Orletti varios Ford Falcón y una furgoneta donde venían los agentes de la Seguridad del Estado de Cuba, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, de 26 años, y Jesús Cejas Arias, de apenas 22. Automotores Orletti, una edificación de apenas dos plantas, estaba ubicado en un barrio de clase media en Buenos Aires.

Unas horas antes, al salir de la sede diplomática cubana en Argentina, a la cual habían llegado el 18 de agosto de 1975 con la tarea de proteger al Embajador, en el cruce de la calle Arribeños y La Pampa, en el barrio de Barrancas de Belgrano, los interceptó un grupo de tarea de la SIDE —Servicio de Inteligencia del Estado—, compuesto por varios agentes.

Terroristas asesinos cubanos ajusticiados en Argentina son reconocidos como martires nacionales por el gobierno castrista
Terroristas asesinos cubanos ajusticiados en Argentina son reconocidos como mártires nacionales por el gobierno castrista.

Un testigo relataría años después que la resistencia de los agentes castristas fue tan fuerte, que varios miembros del cordón de seguridad tuvieron que sumarse y al fin lograron capturarlos y fueron subidos a los autos, que partieron hacia Automotores Orletti.

Una nota publicada ocho días después de la desaparición de los falsos diplomáticos en el diario La Opinión, en la que se afirmaba que la agencia de prensa AP había recibido un sobre con las credenciales de los cubanos y una comunicación que confirmaba su deserción del servicio exterior.

Más de 35 años después, el 11 de junio de este año, unos niños que jugaban en un predio frente al Aeródromo de San Fernando, en las afueras de Buenos Aires, encontraron tres tanques oxidados, con cal y cemento, que contenían restos humanos. Entre estos estaban los de Crescencio Nicomedes Galañena Hernández.

Junto al agente cubano fueron encontrados además los restos de María Rosa Clementi de Cancere, Argentina, igualmente empleada de la Embajada cubana, y el también argentino Ricardo Manuel González, todos ellos desaparecidos en agosto de 1976. Al otro agente secreto castrista, Jesús Cejas Arias lo buscan todavía pero ya los castristas aceptan su existencia en esta abierta y descarada intromisión del Gobierno dictatorial cubano en los asuntos internos de la Argentina.

Terroristas encubiertos bajo la inmunidad diplomática

El Negro, como todo el mundo le decía a Crescencio, nació y se crió en las lomas de La Garita, cercanas a Yaguajay. Muy joven fue a parar al Servicio Militar Obligatorio como guardafronteras en Caibarién y luego siguió entrenamiento aceleradamente en La Habana, y en 1975 fue destinado a la Embajada de Cuba en Argentina, país que recién sufría un golpe militar.

Cuando fue capturado en la tarde del 9 de Agosto de 1976, tristemente no eran él y su joven compinche los primeros ni los únicos cubanos castristas capturados y eliminados por tratar de promover la destrucción de la libertad y la democracia en tierra ajena. Solo el castrismo es responsable de que jóvenes cubanos valientes, preparados para velar por la seguridad de sus compatriotas, se vean envueltos en la bajeza moral del espionaje y el terrorismo en países amigos.

Los testigos de la injerencia cubana

Con los “honores” nacionales que el régimen castrista trata de reconocerle ahora a sus agentes en Argentina no se necesita otras pruebas o testigos acerca de la verdadera actividad de estos individuos, que para nada tenía que ver con diplomacia alguna otra que no fueran las armas y los explosivos, muy comunes en manos de los terroristas.

Sin embargo es bueno mencionar que un sobreviviente argentino, llamado José Luis Bertazzo confirmó, que los dos cubanos estuvieron recluidos en la cárcel clandestina Automores Orletti. Bertazzo los conoció por medio de otros dos terroristas chilenos, también recluidos allí.

También el experto cubano José Luis Méndez Méndez, investigador y autor de los libros sobre la actividad injerencista cubana en Argentina y otros países suramericanos, asegura que el 19 de Julio de 2004 el chileno Manuel Contreras Sepúlveda le confió en una conversación sostenida en Santiago de Chile, que los cubanos habían estado detenidos en aquel lugar.

Un Tribunal Federal argentino condenó a los asesinos torturadores de los terroristas cubanos

En Argentina durante el año 2011 el Tribunal Oral Federal No. 1 condenó a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad a Eduardo Cabanillas, Honorio Martínez Ruiz, Eduardo Alfredo Ruffo y Raúl Guglielminetti, por los crímenes cometidos en Automores Orletti, que fuera una de las bases del Plan Cóndor en Argentina, pero este notable hecho de justicia de aquélla nación no es un indulto a los agentes cubanos que actuaban bajo las órdenes de un país extranjero promoviendo el derrocamiento de las instituciones oficiales argentinas.

Ningún tribunal cubano ha condenado todavía a los asesinos “legales”

Ningún tribunal cubano ha condenado todavía a los asesinos de 41 personas en el hundimiento del Remolcador 13 de Marzo la noche del 13 de Julio de 1993, en el Canal de la Florida, entre los que se cuentan 14 niños. Los restos de las victimas tendrán que descansar para siempre en el fondo del mar pero nadie tiene que averiguar por los autores: los cabecillas son Fidel y Raúl Castro y a los secuaces todo el mundo los conoce.

Nota de la Redacción: Participó en la redacción de este artículo Amaury E. del Valle en La Habana.

One Reply to “Terroristas cubanos en Argentina”

  1. Está claro que se gestó y ejecutó una guerra internacional contra la Patria Argentina, y al parecer y viendo que muchos reivindican al agresor, aún no ha concluido. Los buenos argentinos, no la demos por finalizada antes de tiempo. Tenemos que rendir homenaje a los héroes de la Patria que exterminaron ese terrorismo militar y no permitirles las actuales tácticas.

Leave a Reply

Your email address will not be published.