El símbolo de Bauta

El acueducto de Bauta era el símbolo del poblado. Foto Ing. Jose Alberto Socorro

El acueducto de Bauta comenzó a dar servicio a finales de la década del 40 de la última centuria y era un tanque a la entrada que con el tiempo se convirtió en el símbolo del poblado.

El acueducto de Bauta era el símbolo del poblado. Foto Ing. Jose Alberto Socorro
El acueducto de Bauta era el símbolo del poblado. Foto Ing. Jose Alberto Socorro

Contaba con un tanque construido con chapas de acero cosida con remache en doble línea, era un cilindro con fondo esférico, techo cónico, un balcón lo rodeaba y cuatro patas lo elevaban a una altura de cinco pisos, el agua de los pozos era bombeada a su interior que luego por gravedad llegaba a los consumidores por una red de tubería subterránea, en cada casa había medidor.

Se divisaba a distancia y cuando regresábamos del PRE de Marianao en una guagua Checa de la ruta 35 experimentábamos una sensación de gozo al verlo, faltaba poco para llegar al pueblo y bajar de artefacto vibrante que por puro milagro no se despedazaba en la carretera, ya por aquellos años no tenía un uso práctico.

Cuando realizaron la tribuna anti-imperialista en Bauta lo pintaron desde una grúa, mas necesitaba una restauración que un maquillaje, los remache, travesaño y platinas de sus cuatro bases se habían transformado en conchas de oxido, todo el que pasaba y miraba al gigante con baranda pensaba lo mismo, cualquier día se cae.

Su hora le llego aquel fatídico 13 de agosto, el viento arremetió por la madrugada dejando al pueblo en ruina, ningún bautense pego un ojo, Cusita mi mujer y mis dos hijas no paraban se rezar pidiéndole al Señor que terminara semejante calamidad, por la mañana las calles eran un amasijo de cables, postes, árboles, techos de casas, nadie en su desesperación se acordó del tanque, estaba tendido en medio de la carretera camuflado con ramas de árboles.

Un alcohólico trasnochado, no cabe duda, me dijo que iban a construir otro tanque porque el símbolo de Bauta no se podía perder, lo mire y le conteste: cuando vendan el pan de diez pesos envuelto en papel y no a mano limpia, tendré fe.

Ing. Jose Alberto Socorro
Un Ingeniero Eléctrico que le gusta las matemática, la cerveza y su fortuna personal, que son: sus tres hijas, y sus cinco nietos.