Lo que hizo Estados Unidos en Cuba en 1959

Escuela en el Campo Ceiba 1 insignia del plan de escuelas en el campo ideado por el difunto Fidel Castro Primer Dictador de Cuba Foto Google Earth

Hay una historia real de los hechos diferente al cuento que hacen los castristas. Esa historia real no es contada por nosotros los viejos que vivimos en libertad. No sé por cuál razón no les contamos todo esto a los muchachos, para que sepan a qué atenerse.
Esta es en parte una respuesta a ciertas preguntas de antiguos amigos, hoy mis enemigos declarados.

Caserío Belic, cerca de Niquero, Provincia Bayamo. Cuba Foto Google Earth
Caserío Belic, cerca de Niquero, Provincia Bayamo. Cuba Foto Google Earth

Millones de cubanos no saben esto

Fidel Castro vendió la manteca y los frijoles que eran regalo de los Americanos para los Cubanos y cerró la llave de la ayuda económica por recomendación de los soviéticos quienes tampoco habían aceptado la ayuda americana del Plan Marshall diez años antes en 1948 alegando razones ideológicas e ignorando las penurias de post-guerra del pueblo ruso y los pueblos de Europa Oriental bajo su dominio o bajo su esfera de influencia.

Mucho antes que Castro llegara a La Habana, el 3 de Enero de 1959, la Administración de Dwight Eisenhower reconoció el nuevo gobierno de Cuba. Y no es la culpa de Ike lo que hay que mirar, que aquel presidente americano no tiene culpa alguna, como tampoco la tienen ninguno de los otros diez que han pasado por la Casa Blanca mientras los Hermanos Castro han sido los dueños de Cuba.

No señor. Lo que hay que mirar es que Fidel Castro mordió la mano que le ofrecía la comida. Eso sí es lo que hay que notar.

Lo recuerdo como si fuera ahora mismo

La primera vez que vi a Fidel Castro personalmente fue en un pequeño caserío llamado Belic, en el extremo suroeste de la antigua provincia de Oriente, donde está la pata derecha de alante del cocodrilo. Debió ser en algún momento del año 1959 probablemente después de Octubre de aquel año.

Hasta allí llegó Castro en un helicóptero americano que se posó en la pista de un aeropuerto que existía en aquel lugar y que ahora el castrismo ha destruido. Yo era un pequeño “rascal” como decía mi madre, que era descendiente de irlandeses, formidables agricultores asentados en aquella comarca.

Del aeropuerto se fueron despacio en un JEEP del ejército constitucional, ejército que se dejó derrotar por los forajidos rebeldes por culpa de sus generales y oficiales, hacia una casa del lugar junto a la costa, en la calzada principal, de dos calles en forma de L que tenía el caserío. Allí estuvieron disparándole con carabinas americanas (quizá eran M1) a las tiñosas que comenzaban a posarse en las matas de coco próximas al patio trasero porque ya comenzaba a caer la noche.

En mi cabeza infantil (dotada por cierto de una buena cámara de video diseñada por el Creador) no estaba muy claro el porqué tenían que matar las auras tiñosas si nadie se las comía, que yo supiera.

La segunda vez que volví a ver a este gran mentiroso y fingidor fue 20 años más tarde en las excelentes tierras de las fincas que la “reforma agraria” de Castro mandó intervenir sin indemnización en la muy fértil comarca al oeste de La Habana, donde el Comediante en Jefe de los cubanos organizó el Plan Ceiba del Agua.

Otra vez mi poderosa videocámara humana volvió a grabar a Castro, esta vez pegándole patadas descomunales al estribo del yipe soviético en el que había llegado al lugar. Castro estaba enojado porque las bibijaguas se estaban comiendo sus plantaciones de café Caturra y cítricos, con las que pensaba destronar a Colombia del mercado mundial cafetalero y al Brasil, Israel y La Florida del mercado mundial de cítricos.

Naranjito, el secretario personal del sátrapa, le dijo abusando de la ilimitada confianza que tenia con el tirano “Oye, vas a romper el yipe, compadre”. A lo que Castro malcriado como niñote le respondió a gritos: “Qué se joda. Mando a pedir otro de Rusia”. Yo entonces era un joven en mis veintitantos, y escuchaba. Veía. Grababa.

¿Cuál crees que iba a ser mi respuesta para cualquiera que me hablara de librar a Cuba, mi Patria, de la desgracia inmensa que representaba Fidel Castro?..