Solo 12 días del inicio hasta la muerte: víctima embarazada del coronavirus tenía “pulmones blancos”

Weng Qiuqiu (alias), una mujer de 31 años de edad de la ciudad de Huanggang, provincia de Hubei, enfermó poco después de quedar embarazada; sufrió dolores de cabeza, tos, dificultades respiratorias y murió solo 12 días después.

Se dijo que sus pulmones “se volvieron blancos” y murió sin saber de qué estaba enferma.

Según ThePaper.cn, el esposo de Weng, Chen Yong (alias), dijo que el 7 de enero su esposa fue a un mercado de productos agrícolas para comprar cabezas de pescado, pollo y verduras. Cuando llegó a casa, hizo un estofado y cenó con su familia. Comió mucho.

“El 8 de enero, mi esposa dijo que no se sentía bien. El 9 de enero estaba en casa con su hija de 5 años. Al mediodía, me mandó un mensaje por WeChat diciendo que estaba resfriada. Me pidió que llevara un poco de medicina para el resfriado después del trabajo y que comprara una prueba de embarazo. Ella sospechaba que estaba embarazada”.

“Ese día, fui a casa y le di los medicamentos para el resfriado y la prueba de embarazo. Por la noche, me dijo que estaba embarazada, y yo estaba muy feliz. Comió un gran tazón de arroz cuando preparé la cena por la noche, pero no estaba de buen humor”, dijo Chen.

“El 10 de enero, me despertó a las 3 am, diciendo que se sentía mal”, dijo Chen. “Tenía dolor de cabeza, dolor de garganta y una fiebre de más de 38 grados (100.4 grados Fahrenheit). Esa noche, montamos en la bicicleta eléctrica y llevamos a nuestra hija al hospital”.

“Fuimos al hospital de medicina tradicional china en la ciudad de Huanggang. El médico dijo que teníamos que esperar hasta el día para una inyección. Tomamos un poco de medicina para el resfriado. De camino a casa, de repente empezó a llover. Cuando llegamos a casa eran más de las cuatro de la mañana y mi esposa estaba tosiendo y no dormía”.

“Ese día llovió todo el día, y fuimos de nuevo a ese hospital a eso de las 7 de la mañana. Después de tomarle una radiografía, el doctor dijo que su garganta estaba infectada e inflamada. Como mi esposa estaba embarazada y no podía tomar medicinas o inyecciones, fuimos al centro de salud materno-infantil de Huanggang”.

Chen continuó, “en ese momento, ya era mediodía. Planeamos ir a casa primero e ir al centro de servicio por la tarde. De vuelta en casa, le hice gachas de mijo. Después de unos pocos bocados ya no pudo comer más”.

“Por la tarde, fuimos al centro de servicios de salud materno-infantil. El doctor dijo que las mujeres embarazadas no pueden tomar medicamentos ni inyecciones. Volvimos al hospital de medicina tradicional china y fuimos al departamento respiratorio. Para entonces mi esposa tenía dificultades para respirar, estaba demasiado débil para caminar y tenía más miedo al resfriado que de costumbre”.

“Después de hacer un electrocardiograma (ECG) en el hospital de medicina tradicional china, el doctor pidió que nos transfirieran al Hospital Central de Huanggang. Como no recibimos tratamiento allí, fuimos al Hospital Sindical de Huanggang”.

“Eran las 4 o 5 de la tarde para entonces. Mi esposa ya no podía hablar, y yo estaba muy molesto (…)”

Chen continuó; “Fue un largo día, y a las 11 p.m., mi esposa fue finalmente transferida a un hospital 3A en Wuhan”.

“Cuando llegamos al hospital de Wuhan, el médico me dijo que mi esposa tenía una infección bacteriana y que sus pulmones se habían vuelto blancos”.

“En la noche del 10 de enero, mi esposa fue llevada a un hospital en Wuhan. Al principio, fue admitida en el departamento de fiebre. A la 1 o 2 de la mañana del 11 de enero, fue trasladada a la sala de emergencias y pronto fue transferida de nuevo a la unidad de cuidados intensivos”.

“Había muchos pacientes en el hospital esa noche, algunos de los familiares no llevaban máscaras”.

Su esposa “fue puesta en cuarentena después de ser admitida en la unidad de fiebre, donde los médicos dijeron que se había infectado con una neumonía de causa desconocida”.

“El 11 de enero me sentí devastado cuando el médico me dijo que mi esposa estaba muy enferma y que necesitaba un equipo para modificar el plan de tratamiento. El costo era alto, de 20,000 yuanes (2880 dólares) por día y con menos de un 10 por ciento de posibilidades de supervivencia”.

“Yo había estado viviendo en un hostel cercano. No podía visitar a mi esposa en el hospital, y pasé todos los días tratando de ver cómo recaudar dinero. Los primeros tres días después de que fuera admitida en el hospital, costaba 50,000 o 60,000 yuanes por día, y después 20,000 yuanes por día”.

“Yo quería ver a mi esposa, quería hablar con ella… pero no había podido hacerlo”, dijo Chen. “A veces llamaba para preguntarle al doctor. Cada vez que llamaba me decían que no estaba despierta, y que su estado era tan grave, o más grave que antes”.

“Ya estaba embarazada y su sistema inmunológico había decaído. El médico me dijo que las manos de mi esposa estaban todas moradas, y luego sus pies también se pusieron morados, y su condición se estaba deteriorando muy rápidamente”.

“Después de que mi esposa entró en cuidados intensivos, no la volví a ver hasta que se convirtió en cenizas. Al mediodía del 21 de enero, no pude pedir más dinero prestado, y la condición de mi esposa no mejoró. Estaba realmente frustrado”.

Después de pagar los gastos médicos con dinero prestado, que ascendían a 200,000 yuanes (28,000 dólares), el estado de Weng Qiuqiu no mejoró. Chen Yong finalmente firmó el consentimiento para abandonar el tratamiento.

Weng Qiuqiu murió una hora más tarde, a la 1:46 p.m. Esa noche, su cuerpo fue llevado a la funeraria para ser cremado. El certificado de defunción indicaba shock infeccioso, fallo respiratorio y circulatorio, y una severa neumonía.

El día después de que su esposa muriera (22 de enero), Chen fue a la funeraria Wuchang para recuperar la urna. Había una docena de personas afuera, como él, esperando los restos de sus familiares.

En enero, un brote de neumonía por el nuevo coronavirus se estaba extendiendo por todo el país desde Wuhan, a unas 100 millas del condado de Qichun en la ciudad de Huanggang, donde vivía Weng Qiuqiu. Huanggang es la zona más afectada justo al lado de Wuhan.

Muchos internautas escribieron en respuesta al artículo que la experiencia de la mujer embarazada y su familia era desgarradora.

“El hospital deliberadamente no diagnosticó [al paciente] con neumonía de Wuhan [el término chino para el nuevo coronavirus 2019-nCoV] con el fin de ganar dinero, porque se supone que ofrecen un tratamiento gratuito para la neumonía de Wuhan. [Ellos] cremaron el cuerpo rápidamente para que no quedara ninguna evidencia”, escribió un ciudadano.

“¿Los medios de comunicación no siguen enfatizando que los muertos son todos ancianos?”,  otros se preguntaban.

“El Partido Comunista Chino oculta la epidemia. ¡Cuántos chinos han muerto por ella! ¡Que Dios destruya el Partido Comunista!”

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