Fidel Castro era un pistolero de la Universidad de La Habana en 1948

    Castro era el “niño bitongo” al frente de los delincuentes “con preparación” del Barrio de Cayo Hueso en las proximidades de la Universidad. En el fondo un tipo cobarde, ya tenía acusaciones de criminal por sospecha de asesinato con una pandilla organizada.
Fidel Castro y un grupo de pistoleros revoltosos pro-sovieticos en Bogota Colombia durante los sucesos de El Bogotazo
Fidel Castro y un grupo de pistoleros revoltosos pro-soviéticos en Bogotá Colombia durante los sucesos de El Bogotazo

Había llegado a la UH hacia Septiembre del año 1945 a los 19 años. Para ese momento ya tenía historia en la prensa de la época encabezando el movimiento anti-comunista en las escuelas de los jesuitas al enfrentarse al entonces Senador de la República Juan Marinello.

El 9 de Abril del 1948 aparece en Bogotá, Colombia en medio del escenario del asesinato del líder popular colombiano Eddy Gaitán quien se oponía a la Internacional Socialista organizada por la desaparecida URSS y representaba una ruptura también con el tradicional monitoreo de los Estados Unidos sobre la política de Las Américas.

Por lo tanto el otro factor internacional envuelto en el Bogotazo contra el Presidente Ospina y contra el sistema de democracias tradicionales en América Latina era Washington y por lo tanto, la CIA.

La mayoría de los testigos históricos afirma que Fidel Castro personalmente asesinó a Gaitán en su apartamento en los altos de la farmacia donde vivía en Bogotá y luego embulló a un orate que deambulaba por el lugar, a meterse en el apartamento de Gaitán a robar. El pobre discapacitado mental fue asesinado poco después por la multitud que lo creyó culpable.

Castro en la capital de Colombia durante el Bogotazo

Cuando Fidel Castro en ese entonces un “pichón de pistolero” se enteró de que el senador argentino Diego Luis Molinares que encabezaba la Comisión de Asuntos exteriores bajo la presidencia de Domingo Perón, estaba reclutando estudiantes para boicotear la IX Conferencia Panamericana en la capital de Colombia, que dirigía el general George Marshall, lo convenció, a través de amigos mutuos, que le diera los fondos para ir a Bogotá con Rafael Del Pino, que aunque no era estudiante le serviría de guarda espaldas. En realidad Castro trataba de huir de Rolando Masferrer, que lo estaba buscando para matarlo, porque lo acusaba de ser cómplice en el asesinato de Manolo Castro y primero se fue a Venezuela para esconderse unos días. El canalla de Castro tenía fama de cobarde por rehuir los enfrentamientos personales, pero era muy bueno en hacer atentados a escondidas.

Su deseo de ir a boicotear la Conferencia no estaba motivado por principios, porque nada de lo que este hombre ha hecho en su vida ha sido por principios, sino por el deseo insaciable de ocupar la primera página de los periódicos. Fue en realidad Enrique Ovares, Presidente de la FEU que había asistido por instrucciones del Partido Socialista Popular (Partido Comunista) al que pertenecía, al primer Festival Mundial Comunista de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Praga, Checoslovaquia, el 24 de Julio de 1947, quien había sido invitado por los estudiantes colombianos para interrumpir la Conferencia. Panamericana.

Ovares fue acompañado por el comunista Alfredo Guevara por formar parte de la dirección de la FEU. En Bogotá se hallaba a la sazón un nutrido grupo de agentes de la Kominform: Miso Rutijch, Salvador Ocampo, Gustavo Machado, MacKinnon Damon, Luís Fernández Juan, Eugene Kerbaul, Milo Persic, entre otros. Algunos de ellos fueron detenidos, pero sin pruebas los dejaron en libertad y otros escaparon.

Cuando este “pichón de pistolero”, Fidel Castro, llegó a Bogotá procedente de Venezuela se reunió con ellos y allí hubo un gran altercado bastante fuerte donde Del Pino que tenía un carácter violento amenazó con su arma a Guevara y le dijo “Tu eres un comunista hijo de puta y te voy a matar como un perro” según relató Ovares, que después para calmar las demandas de Fidel de tener un papel protagónico, le dio la misión de entrevistarse con Eddy Gaitán. La cita fue realizada días después y la otra que se acordó no pudo realizarse por haber sido asesinado el líder liberal.

El supuesto asesino fue un campesino llamado Juan Roa que fue perseguido por una muchedumbre enardecida que lo mató a golpes y a machetazos, sin que la policía tuviera tiempo de interrogarlo. Como la policía estaba infiltrada por el partido comunista se sospechó que no lo protegieron para evitar que hablara y descubriera los nombres de sus cómplices, pero sin bases sólidas, se convirtió en uno más de las innumerables especulaciones que rodearon ese episodio y que a pesar del tiempo transcurrido todavía persisten.

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