Cubana de Aviación es una pésima linea aérea

Cubana de Aviación cuenta con sólo 12 únicos destinos internacionales: Caracas, Buenos Aires, Madrid, Ciudad de México, París, Santo Domingo, San José de Costa Rica, Montreal, Toronto, Bogotá, Moscú, Roma y Halifax. Quien quiera volar por ejemplo desde La Habana a Barcelona, tendría que viajar con otra compañía el trayecto MAD-BCN.

Fidel Castro viajaba en un avión de Aeroflot facilitado por la antigua Union Soviética Foto Angel Korda
Fidel Castro viajaba en un avión de Aeroflot facilitado por la antigua Union Soviética. Foto Angel Korda

Revisando las opciones de aerolíneas que ahora tenemos los cubanos para viajar, encontré algunas ventajas y desventajas de volar con Cubana de Aviación. Es meritorio de cualquier economía, que el nacional elija las compañías de su propio país para así incentivar el desarrollo de las mismas. En el caso de Cubana, lo anterior sería una utopía.

Las ventajas de esta aerolínea son pocas en comparación con otras que siguen ruta fija con Cuba. Una de ellas es que hace una escala en Santiago de Cuba en algunos vuelos europeos, por lo tanto, los santiagueros o cubanos vecinos de esa región no tendrían que venir a La Habana si su destino es España por ejemplo.

Analizando el mismo vuelo Havana-Madrid-Havana, Cubana utiliza un avión Ilyushin IL-96 de fabricación rusa y su clase económica es bien apretada. Este vuelo tiene una frecuencia de dos veces por semana, a diferencia de la competencia extranjera que llega a cubrir con vuelos diarios la ruta HAV-MAD. El precio de este billete en Cubana costaría 910USD si se reserva y se paga por internet con tarjeta de crédito VISA o MASTERCARD (cosa que los cubanos de la isla ni sueñan) y si se paga en efectivo en una oficina nacional, el mismo vuelo costaría 1247CUC, o sea, un cargo adicional de 337 tendrían que pagar todos los cubanos de la isla para volar en la compañía nacional. La competencia como Iberia, muchas veces ofrece precios preferentes si se paga en efectivo en sus oficinas de La Habana.

Al ser Cubana de Aviación una compañía independiente y no pertenecer a ninguna alianza como OneWorld, Star Alliance o Sky Team, no existe ningún programa de fidelidad, ni puntos ni beneficios para los pasajeros que vuelan con ella. Además, por lo mismo que menciono antes (y por lo poco que quiere pagar Cubana), en los grandes aeropuertos internacionales la salida de sus aviones queda desplazada por otros de grandes alianzas priorizadas. Por lo mismo son muy frecuente los largos retrasos de la compañía.

Será una gran sorpresa para los castristas que vuelen con Cubana, encontrar a bordo la existencia de una clase preferente superior (o sea, asientos más cómodos que se adquieren únicamente pagando más). Esto la convierte en una aerolínea completamente capitalista (nada de igualdad para todos). El que más pague, mejor viaja.

Delegacion cubana que asiste al XV Periodo de Sesiones de la ONU Cuando llegaron el avión Britannia fue embargado
Delegacion cubana que asiste al XV Periodo de Sesiones de la ONU Cuando llegaron el avión Britannia fue embargado

Cubana de Aviación no cuenta con ningún seguro disponible de cancelación, o sea, que si por algún motivo técnico, logístico o climatológico el avión no puede salir de su destino, la situación de sus pasajeros podría quedar en condiciones dudosas.

Los precios de sus pasajes (como vimos en el análisis del vuelo Havana-Madrid-Havana) cuando comparamos con otras compañías como Iberia y AirEuropa, Cubana de Aviación llega a ser incluso más cara. Otra desventaja de este monopolio aeronáutico cubano, es que la mayoría de sus vuelos comerciales son “Chárter” y se hace imposible programar un vuelo con más de varias semanas de antelación. La misma, cuenta con sólo 12 destinos únicos internacionales: Caracas, Buenos Aires, Madrid, Ciudad de México, París, Santo Domingo, San José de Costa Rica, Montreal, Toronto, Bogotá, Moscú, Roma y Halifax. Quien quiera volar por ejemplo desde La Habana a Barcelona, tendría que comprar con otra compañía el trayecto MAD-BCN.

Según experiencias que he escuchado sobre pasajeros que han estado a bordo en Cubana, justo como lo dice su nombre, estar ahí dentro es estar en Cuba. Las azafatas esconden las bebidas negándoselas a los clientes con el fin de “resolver” y llevárselas a casa. El tráfico de maletas y sus respectivas garantías llegan a tocar el estado de desastre. Los retrasos de hasta 6 horas son muy habituales y la comodidad de sus vuelos es pésima.

Mi conciencia nacionalista me pide que apoye los servicios nacionales para así contribuir en su desarrollo y manutención de puestos de trabajo; pero mi otra parte “humana” me dice que volar con Cubana sería un sacrificio irremunerado. Tendrían mucho que cambiar para lograr mi decisión de montarme en un avión cubano, por ejemplo, cambiar radicalmente la filosofía obsoleta que tienen para manejar las empresas cubanas llegando a discriminar a los propios cubanos. Si no cambia ya, se acerca un final bastante triste para la aerolínea de la banderita cubana.

Leave a Reply

Your email address will not be published.