El amor nunca deja de ser

Decapitación de Pablo (1887) por Enrique Simonet

El amor no tiene envidia. El amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Decapitación de Pablo (1887) por Enrique Simonet
Decapitación de Pablo (1887) por Enrique Simonet. La obra fue donada a la Catedral de Málaga donde puede contemplarse en la Capilla de la Virgen de los Reyes

El amor es sufrido, es benigno.
El amor no tiene envidia.
El amor no es jactancioso,
no se envanece;
no hace nada indebido,
no busca lo suyo,
no se irrita,
no piensa el mal;
no se goza en la injusticia,
mas se goza en la verdad;
todo lo sufre,
todo lo cree,
todo lo espera,
todo lo soporta.