En Cuba existen miles de prisioneros políticos

El ganado suelto en la via es una de las mayores causas de accidentes en las carreteras cubanas

Ojalá nadie se llame a engaño: En Cuba existen al menos 34 000 (treinta y cuatro mil) prisioneros por causas políticas.

El ganado suelto en la via es una de las mayores causas de accidentes en las carreteras cubanas
El ganado suelto en la via es una de las mayores causas de accidentes en las carreteras cubanas

Téngase en cuenta que si usted sacrifica su propio ganado para comer, usted estará sujeto a una condena de cinco años (5 años) por cada cabeza de ganado de la propiedad de usted que usted sacrifique. Esa obviamente, es una circunstancia política.

No olvidaré nunca cuando fui testigo personalmente de cómo los perros de protección del difunto dictador Fidel Castro, agarraron por la solapa a un negro cubano Ingeniero Agrónomo y lo mandaron a la cárcel, porque mandó cortar el 50% de los árboles de un aguacatal en el que ninguna de las plantas paría fruto, y podar desde el tronco una parte de los arboles es la técnica común para remediar el curioso comportamiento de aquéllos árboles frutales.

El triste evento sucedió un día cuando el difunto caprichoso “líder” de los cubanos vio que habían talado parte del aguacatal, cuando iba pasando por la flamante doble vía que conduce a la Academia Militar Antonio Maceo de Ceiba del Agua (por supuesto construía antes a 1959) hacia la Finca La Panchita en el caserío Caimito del Guayabal en las afueras de La Habana, finca de la cual el “Comandante en Jefe” se había apropiado al tomar el poder diez o doce años antes.

Alguien me dijo por aquellos tiempos: “¡Qué clase de empin…e cogió el Uno cuando vio el aguacatal tumbao!” “¡Para, para, para! –le gritó al chofer del yipe”. “¡Búsquenme ahora mismo al que mandó a tumbar este aguacatal, coj…es!”

Y cuando trajeron al Ingeniero le preguntó: “¿Tú mandaste a cortar parte de este aguacatal?” El Agrónomo le contestó con firmeza: “Sí, Comandante; es para que todas las matas paran. Esa es la técnica.” “¡Qué técnica ni qué coj…es. ¿Qué sabes tú de técnica ni un carajo? ¡Métanlo preso! ¡Pa Guanacahabibes!”

Y mientras los perros guardianes levantaban por los aires al desafortunado agrónomo se le oyó decir con voz apagada por la sorpresa: “Soy el Ingeniero Agrónomo del Plan…” –se refería al Plan Citrícola Ceiba del Agua, otro de los desastrosos proyectos de Fidel Castro.

Ahora dime, este pobre profesional de la agricultura, ¿qué fue, preso común o prisionero político?